|
Movimiento seglar pasionista
El Movimiento Seglar Pasionista organiza diversas actividades que describimos
a continuación.
Oración: Todos los viernes, rezo de vísperas a las 20.30h y preparación
de las celebraciones litúrgicas.
Formación: retiros y conferencias
Familia: encuentros y celebraciones para
convivencias.
Ropero: recogida de ropa los lunes y jueves,
de 16.00h a 19.00h.
Alimentos: se recogen alimentos para los
más necesitados de nuestra ciudad los primeros sábados y
domingos de mes.
El sábado, de 18.00h a 20.30h.
El
domingo, de 10.00h a 14.00h y de 18.00h a 20.30h.
Catequesis: miércoles, de 18.15h
a 19.30h (ver más).
Manos abiertas: todos los jueves organizamos
ayuda nocturna a los sin techo de nuestra ciudad. Les llevamos bocadillos,
café, chocolate caliente,
ropa, mantas... Además, realizamos visitas a enfermos y ancianos
de forma periódica.
Os ofrecemos el testimonio en dos partes de un hombre
que ha pasado por una de las experiencias más difíciles para
una persona: padecer una de las enfermedades más temidas con varias
operaciones y tratamientos. La fe en Dios, que muchas veces se debilita
en los momentos complicados, le ha ayudado a entender y superar la crisis
de sus últimos
años.
LA otra MANO DE DIOS
Seguramente te sucederá a ti y a todos los que soportamos la enfermedad
del CÁNCER, que parece que tu estado ha cambiado, que te encuentras
mejor, más animado porque quizás has logrado negociar con
tu oncólogo, la suspensión temporal del tratamiento, tan
cruel, de la quimioterapia.
Debido a ésta sirtuación te puede suceder que caes en una
relajación lógica , bajas la guardia y como ya has salido
de aquella angustia, abandonas un poco tu normal relación con el
Señor, te da la sensación de que ya no lo necesitas tanto
y te encuentras envuelto de nuevo en tu mundo habitual, te parece que estás
perdido, que no lo encuentras en medio de tanta gente que te rodea, pero
cuando te das cuenta y vuelves a la realidad de tu situación de
nuevo tienes la necesidad de pedirle lo que mas te interesa. ¿ Qué le
pides entonces¿ ¿ que te mantenga tal como estás ahora¿ ¿que
te cure, ¿no!,
Ten en cuenta que la enfermedad está latente en ti, que se puede
enredar cuando menos te lo piensas, que vas a volver, quizás, a
padecer de nuevo.
Recuerda al paralítico de Cafarnaun, al criado del centurión,
la resurrección de la hija de Jairo y tantos más cuya curación
se debió gracias a la gran fe que tenían en Jesús.
Pues tu, yo y tantos otros, ahora lo que debemos pedir es lo que a El le
agrada, que nos aumente la fe para tener más esperanza en su benevolencia
y así, si por desgracia, sucediera lo peor, tendríamos el
pasaporte en regla para atravesar olímpicamente la barrera del tránsito
al más allá, y estar con Él para siempre.
La fe tranquiliza enormemente, y a propósito de esa tranquilidad
que da la fe, quiero explicarte mi última experiencia vivida, la última
prueba que el Señor me ha puesto, porque Él es así,
quiere más y más esfuerzos para soportar el dolor por nuestra
parte porque lo cree necesario para cumplir su proyecto de salvación.
El caso es que tuve que ingresar de urgencia, no hace mucho, en el hospital,
afectado por una crisis grave cardiorrespiratoria, llegando a estar, aproximadamente,
media hora en una fase agónica tan fuerte que apenas podía
respirar; yo oía a la doctora que me vigilaba, decirle a mi mujer
que estaba muy grave y que avisara a toda la familia porque yo me acababa.
Así se hizo y estuvieron todos los hijos presentes, incluso las
que residen en Madrid que tuvieron que venir como pudieron, esperando el
desenlace final. Yo, en ese extraño momento, veía una barra
colocada verticalmente que despedía una luz brillantísima
y pensaba, en mi poca lucidez, por qué no había nadie que
avisara a un sacerdote, pero cuando, agotado, pensé en abandonar
la lucha, observé que estaba a mi lado un sacerdote que me preguntaba
si tenía fuerzas para responder a las oraciones que me decía;
estaba dándome la extremaunción.
Cuando terminó (yo casi no me enteré), sentí un alivio
tan fuerte que me quedé dormido profundamente. Al día siguiente
me contaban las enfermeras que había estado doce horas durmiendo
plácidamente, hasta el extremo de que no se atrevieron a despertarme
ni para medicarme.
No terminó aquí todo pues estando ya ingresado y mi mujer
cuidándome, tuvo ella un infarto, supongo que por tanto sufrimiento,
y en 48 horas, con carácter de urgencia, le colocaron dos by-pass,
así es que como en otras ocasiones, gracias al Señor, hemos
estado los dos juntos en el mismo Hospital, al cuidado exquisito de nuestros
8 hijos, a quienes no pararemos nunca de agradecerles su dedicación,
apoyo y consuelo.
Se resolvió todo bien y afortunadamente, gracias a las oraciones
de amigos, conocidos, sacerdotes de la Comunidad Pasionista de Santa Gema
y miembros del Movimiento Seglar Pasionista, que tanto han pedido por nosotros
por intercesión de la Virgen María y Santa Gema.
Por eso a todos los enfermos por el Cáncer y por otras enfermedades
y no solo a ellos sino a todo el mundo que esté libre de cualquier
enfermedad, no dejen de pedir para que su fe sea mas fuerte cada día
porque, aunque dicen que nosotros, los cancerosos, tenemos el horizonte
mas cercano que los demás, no deben dejar de pensar que el suyo
es Dios quien lo puede alejar o acercar en cualquier momento.
Por mi parte, en ésta ocasión, aun teniendo muy cerca la
otra mano de Dios, El ha querido alejarme un poquito mi horizonte para
que continúe aquí dando gracias por la fe que me ha concedido
que creo ha sido determinante de mi rápida recuperación.
Yo, Jesús, pienso constantemente en tu Pasión, tus sufrimientos
los hago míos y no tengo miedo a nada que venga de Ti, lo acepto
y siempre se hará tu voluntad.
Eradio López Conte
Miembro del Movimiento Seglar Pasionista
LA MANO DE DIOS
Es un momento y una sensación ciertamente curiosa cuando te comunican
que has contraído esa enfermedad tan dura como es el CÁNCER,
la enfermedad de moda. Es difícil hacerse a la idea de que eso te
pueda ocurrir a ti, y lo primero que te preguntas es: ¿por qué a
mí?
Es curioso que, teniendo siete hijas y una esposa, me toque a mí un
cáncer, propio de mujeres, como es el de mama. Afortunadamente,
me ha tocado a mí y no a ninguna de ellas.
Posteriormente, al cabo de cinco años, vuelvo a padecer otro en
el intestino delgado.
Entonces, ya resulta chocante que vuelva a aparecer después de recibir
tratamiento de quimioterapia en el primer cáncer. En medio de
todo, un infarto de miocardio con parada cardiaca del cual salgo muy airoso
y una metástasis en el pulmón.
Cuando empiezan los duros tratamientos con quimioterapia, seguidos con
entradas en quirófano(este año, seis veces) acompañados
de los correspondientes dolores, ingresos constante en urgencias incluso
un problema de septicemia, me hizo pensar, de nuevo, y preguntarme ¿por
qué a
mí, Señor?
El oncólogo que me trata me dijo muy “amablemente”
que el cáncer es muerte. En ese momento , pienso que el Señor
me quiere para Sí y empiezo a prepararme.
En cada entrada y salida de quirófano le pido al Señor que
me dé la fe suficiente para poder soportar todo lo que se me viene encima.
En cada ocasión, mi petición es la misma: Señor, dame
fe, pero no la suficiente, sino auméntamela porque la cosa se va
complicando cada vez más. Y el Señor me oye y salgo airoso
de todo. Entonces, me doy cuenta que no me debe querer para Él ahora y
me pregunto: ¿qué tengo que hacer todavía si creo
que ya he hecho mucho en mi vida?. Pero Él quiere otra cosa: quiere que
yo cambie, que arregle mi vida, que abandone mi orgullo, mis momentos de
ira, mi soberbia, mi tibieza en la relación con Él.
Familiares y amigos se asombran de que aguante tanto dolor y sufrimiento
y me califican de “personaje de otra galaxia”, que soy fuerte
para soportar tanto. Pero yo les digo que soy muy débil y que la única
fuerza que me ayuda a soportar todo eso es la fe.
No debemos sufrir pensando en que el cáncer te quitará la
vida, pues sólo Dios sabe cuándo quiere que termine el proyecto que pensó para
ti cuando te dio la vida.
Deberíamos darle gracias porque, con ésta enfermedad tan
cruel, nos pone, en bandeja de plata, un camino llano y seguro para lograr
lo que el Señor nos propone.
Tómalo con alegría porque el Señor te acompaña
siempre, está a tu lado y te tiende su mano para darte las fuerzas
necesarias.
No pierdas la fe, pídesela insistentemente que Él te la dará.
Eradio López Conte
Miembro del Movimiento Seglar Pasionista |