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compormetidos en la evangelizaciÓn
San Pablo de la Cruz, nuestro Fundador, nos dejó la preciosa herencia
y compromiso de las misiones populares, los ejercicios espirituales,
la escucha y el acompañamiento espiritual de los fieles.
Así, los pasionistas
primamos el «apostolado de la palabra» en múltiples
formas: palabra oral y escrita. Pero entendemos que el testimonio de
vida y las obras son la palabra más convincente a nuestro mundo
cansado de palabras. Nuestra predicación directa del Evangelio se extiende
a:
Casas de espiritualidad
Pablo de la Cruz amó siempre, como san Bernardo, como san Francisco
de Asís, los lugares apartados, los bosques frondosos, a veces,
junto a los ríos claros. Para tomar distancia del mundanal ruido
y adentrarse en el silencio donde resuenan las palabras libres, para
contemplar mejor, para amar más al Amor, y volver al hombre con
el corazón del profeta. Y para invitar a otros a hacer lo mismo,
a encontrar sentido. De ahí, las Casas de Retiro y de Ejercicios,
muy presentes en la historia y en la vida pasionista, en todos los lugares
del mundo.
Medios de comunicación
Editoriales, Revistas. «El pensamiento y la pluma». Sin ellos
hoy no avanzamos. Pensar y escribir, para evangelizar, ha sido también
algo fundamental en el historial pasionista.
San Pablo de la Cruz escribió pocos tratados, pero miles de cartas,
con un gran contenido de pensamiento humanista y cristiano. Sus pasionistas
le han secundado también. De sus editoriales modestas, pero asiduas,
brotaron cientos de libros de género variado. Actualmente publicamos
tres revistas en España: El Pasionario Redención Angosto
Además de varios boletines periódicos, de menor proyección:
misionales, parroquiales, devocionales.
La colaboración periódica en prensa ajena, en radio y TV
han sido, son y seguirán siendo opciones apostólicas de
bastantes pasionistas en España, en América y en el mundo. Entre los marginados
Las mil pobrezas que hieren el corazón y los cuerpos del hombre
de hoy, que, desde nuestra espiritualidad llamamos «los crucificados
de la tierra», están desafiando insistentemente a nuestras
comunidades. Capítulos y Asambleas nos reclaman imaginación
y audacia para iniciar nuevas presencias entre los marginados.
San Pablo de la Cruz, nuestro Fundador, nos confesaba ver al Crucificado
en el rostro de los pobres.
En el Tercer Mundo. Misiones
Ya en vida de nuestro Fundador, hubo intentos de "ir a Misiones",
pero no llegó a cuajar la idea hasta 1781, año en que los
Misioneros Pasionistas llegaron a los Países del Este (Bulgaria).
Durante los siglos XIX y XX se produjo la gran expansión de la Congregación.
Llegando a los 52 países en los que trabajamos en la actualidad.
Nuestra
labor misionera no se limita exclusivamente a administrar los sacramentos. La
evangelización, la formación y la capacitación
de líderes cristianos ocupa un lugar prioritario en nuestra Misión.
Nuestra vocación misionera nos lleva a dejar familia y amigos
para entregar nuestra vida a los pobres y anunciar el Evangelio de la
Cruz a los pueblos más lejanos.
Nuestra labor misionera abarca también los campos de la promoción
humana y la cooperación al desarrollo.
Las principales áreas de los proyectos son:
- Educación
- Salud
- Nutrición
- Economía Familiar
- Medio Ambiente
- Derechos humanos
Nuestra pasión es compartir la vida, la cultura y la religión
de los pueblos del Sur con los que vivimos. Allí nos llevaron
nuestra vocación y nuestra fe.
Te invitamos a conocernos, a descubrir la cultura de otras gentes, nuestras
actividades y la manera de hacer cosas concretas para que nuestro mundo
sea diferente.
En las parroquias
Nuestras iglesias, hasta hace unos decenios, no han sido parroquias;
eran centros de catequesis y evangelización, lugares de culto
y de atención religiosa: confesiones, asistencia a los enfermos...
Nuestra labor apostólica excluía la dedicación parroquial.
Animábamos las parroquias y los pueblos a través de la
evangelización misionera.
Respondiendo a la evangelización en tierras de misión o
las necesidades de las diócesis, los pasionistas hemos aceptado
hacernos cargo de parroquias.
La parroquia, sacudida por los profundos cambios sociales y religiosos,
está exigiendo una evangelización misionera. En esta tarea
misionera se legitima nuestra presencia pasionista. La parroquia nos
ofrece una amplia plataforma desde la catequesis de niños y adultos
y la celebración de los sacramentos, hasta el servicio de la caridad
y la atención a los alejados y excluidos. En educación y colegios
Los pasionistas no somos una Congregación dedicada a la enseñanza
en los colegios. Sin embargo, debido a la disminución drástica
de las vocaciones, hemos transformado nuestros seminarios en colegios:
primero, mixtos (para seminaristas y no seminaristas); luego, exclusivamente
externo, con el ideario del humanismo cristiano.
Hay religiosos dedicados a la enseñanza tanto en el campo de las
humanidades, como las ciencias religiosas (teología, biblia, etc.).
Como prioridad en saber y en la docencia teológica cultivamos
la Teología de la Cruz, con un Instituto en Roma y varias publicaciones.
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