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quiÉnes somos
- Creyentes del Dios-Hombre crucificado
- Hombres que vivimos en comunidad
- Hombres solidarios con los crucificados
de la tierra
Somos creyentes del Crucificado
San Pablo de la Cruz reunió compañeros para que viviesen
en común para anunciar el Evangelio de Cristo a los hombres. Constituciones
1
Aceptamos las apremiantes exigencias que a cada uno de nosotros nos pide
la llamada personal del Padre para seguir a Jesús Crucificado.
Es decir:
- esfuerzo continuo para hacer del Evangelio de Cristo norma suprema
y criterio de nuestra vida
- voluntad constante de vivir y trabajar gozosamente en comunidad
fraterna, según el espíritu de san Pablo de la Cruz
- firme
propósito de fomentar en nosotros mismos el espíritu
de oración y de enseñar a otros a orar
- diligente atención
a las necesidades de los hermanos para conducirlos a la plenitud de
la vocación cristiana por la Palabra de la
Cruz cc.4
Somos hombres de comunidad
Movidos por el Espíritu de Dios y aceptada la misión confiada
por la Iglesia, nos reunimos y formamos una comunidad de amor. Juntos
afrontamos el difícil camino de la fe para ir descubriendo el
misterio de Dios.
Juntos avanzamos en una misma esperanza y caminamos hacia el encuentro
con Dios, por quien somos atraídos. Queremos que nuestro caminar
a lo largo de la vida sea un signo de esperanza para todos los hombres.
cc.8
Somos hombres solidarios con los crucificados
de hoy
Nos preparamos con espíritu de fe y caridad para anunciar la pasión
y muerte, no sólo como acontecimiento histórico del pasado,
sino como realidad ciertamente presente en la vida de los hombres que «hoy
son crucificados» por la injusticia, por la ausencia de un sentido
profundo de la vida humana y por el hambre de paz, de verdad y de vida.
cc. 65
Quiénes somos lo dirán los hechos, mejor que las palabras.
Por los frutos conocéis el árbol.
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